El porcelanato pulido se somete a un proceso mecánico de abrasión que sella la superficie y le otorga un acabado de alto brillo. Este tratamiento reduce la rugosidad
superficial, permitiendo una mayor reflexión de la luz.
Ventajas técnicas:
- Superficie altamente lisa (baja rugosidad Ra)
- Mayor reflectancia lumínica (ideal para iluminación natural)
- Fácil limpieza por baja adherencia de partículas.
Aplicación recomendada: espacios interiores de bajo a medio tránsito donde se prioriza la estética, como salas, lobbies o áreas sociales.
