La textura define no solo la estética, sino también el comportamiento funcional del porcelanato.
- Tipo madera: recrea vetas, nudos y variaciones tonales mediante tecnología inkjet, logrando un acabado cálido con las ventajas técnicas del porcelanato (resistencia a humedad y rayado).
- Tipo mármol: superficies de alta fidelidad gráfica con vetas continuas, ideales para composiciones elegantes y espacios de alto impacto visual.
- Tipo cemento: acabado contemporáneo con microvariaciones que aportan profundidad y estilo industrial.
- Tipo piedra: textura más estructurada que mejora la adherencia, ideal para exteriores.
- Rugoso (antideslizante): diseñado para cumplir normativas de seguridad en superficies húmedas o inclinadas.
- Liso: acabado minimalista que favorece la limpieza y continuidad visual.
